La inventaron en el siglo XVI las monjas de Novara y se ha convertido en la galleta de té por excelencia: azucarada, energética y de fácil digestión, sin ningún tipo de grasas. Nuestra galleta Novara, un producto agroalimentario típico de Piamonte, se puede saborear con vino o empapada en leche y se presta a muchos productos de repostería, empezando por el tiramisú.